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PatrickSchmid

Persona y desarrollo · · 1 min de lectura

El desarrollo no termina

A menudo hacemos como si la vida quedara resuelta con la escuela, la formación profesional o la universidad: “terminados” y adultos. Eso solo es cierto en la superficie. El desarrollo humano no termina. Solo transcurre de forma menos visible, aparte del envejecer.

El desarrollo de la conciencia ocurre casi siempre cuando la vida nos obliga: crisis, pérdidas, rupturas. Cada vez que nuestra visión del mundo deja de dar respuestas, empezamos a tambalearnos, y a veces a crecer.

A eso lo llamo crecimiento vertical: un crecer en oleadas, no garantizado, pero posible. Algunos se quedan donde están: felices, sin sobresaltos o en lucha con la vida. Otros toman caminos que transforman toda su manera de vivir las cosas.

¿Por qué cuento esto?
Porque casi no distinguimos entre dos formas de desarrollo:

  • Horizontal: más conocimiento, más skills, más áreas de especialidad; importante, pero casi siempre dentro del mismo mundo mental.
  • Vertical: un salto hacia la profundidad; lo que tenemos por verdadero se pone en movimiento. Nuestra perspectiva se amplía.

El desarrollo vertical eleva nuestro ser, como si a un entramado bidimensional se le diera de pronto espacio para extenderse en una forma tridimensional. Difícil de describir, y aun así se siente cuando sucede.

Deseo que más personas descubran este camino. No porque deban volverse “mejores”, sino porque podríamos entendernos más a fondo unos a otros, y dejarnos ser más fácilmente en nuestra diversidad.

Y quizá sea lo único que quiero con este texto: un pequeño empujoncito. El primer paso empieza por dentro: con conocerse a uno mismo con honestidad.

#DesarrolloDeLaConciencia #Autoliderazgo #Crecimiento